sábado, 2 de julio de 2016

De mudanza...

Un poco de luz se muda a Las nueve musas, haciéndose un lugarcito en un espacio de arte, ciencias y humanidades...

sábado, 11 de junio de 2016

Colodión húmedo

 

Quizás como resistencia al mundo de la fotografía digital, hoy en día hay un renovado interés por los métodos fotográficos artesanales. Así como están quienes fabrican sus propias cámaras estenopeicas, otros preparan sus propias emulsiones. Y así, de la mano paciente del profe Agustín Barrutia, tuve mi primer experiencia con el colodión húmedo.

La sesión empezó con un repaso de los antecedentes de la fotografía, incluyendo no sólo los primeros intentos de registrar una imagen, sino también aspectos sobre las ópticas, cuya historia suele estar menos difundida.

Y luego, a disfrutar de la alquimia. Los nervios al desparramar por primera vez el colodión en la placa. La ansiedad al sensibilizarla con el nitrato de plata. La toma, con una cámara que contiene la razón de habernos conocido (esa historia será para otra ocasión). Y finalmente el revelado, donde, a la magia de ver aparecer la imagen en una placa metálica, se le suma la fascinación por haberla elaborado con mis propias manos.

Agustín dicta un taller de colodión húmedo altamente recomendable, no sólo por la técnica en sí, sino por la paciencia y dedicación de sus manos maestras.

sábado, 7 de mayo de 2016

Galban Goes

En el MACBA se exhibe la muestra «Galban Goes», de Vivian Galban. Una muestra donde Vivian juega con unas fotografías de Eadweard Muybridge. Y digo «juega» porque el protagonismo aquí no lo tienen las imágenes del Yosemite Valley, sino lo que la artista hace con ellas. De un archivo digital al colodión. Del colodión a una proyección. De la proyección al papel. Todo está allí. Las mismas imágenes, una y otra vez, transformadas en los diferentes medios. Todo está allí, para maravillarse con el sinfín de posibilidades con las que Vivian se animó a jugar.

Y yo me maravillo aún más, porque presencié parte del proceso. Porque vi cómo aparecía en el papel la imagen que antes había visto en la placa de vidrio. Porque sufrí cuando los infortunios atentaban contra la obra. Porque vi como una luz, un condensador, una placa y un lente, día a día se movían, cambiaban de forma y finalmente se alineaban para generar una imagen...

Todo está allí, en el MACBA, hasta el 5 de junio.

 

miércoles, 6 de abril de 2016

“JAPÓN (versión libre como un pajarito)”

Imperdible este diálogo extraído de la obra de teatro “JAPÓN (versión libre como un pajarito)”, versión de Mariana Díaz de “JAPÓN”, de Alberto Serruya.

OCTAVIO: ¿Por qué será que en las fotos la gente parece feliz?
FIDEL: Es una convención: la gente sonríe antes de la luz.
OCTAVIO: Ni en las fotos de velorios la gente parece triste.
FIDEL: Afligidos, circunspectos, solemnes. La gente guarda siempre una distancia. Protocolo y frontalidad: Las fórmulas del retrato.
CARRINGTON: Lástima que no tengan reverso.
OCTAVIO: ¿Para?
CARRINGTON: Para ver lo que hay detrás.
FIDEL: La gente elige lo que quiere que se vea.
CARRINGTON: Sí
OCTAVIO: A mí me gustaría entrar en algunas.
FIDEL: ¿Cómo?
OCTAVIO: Entrar; acomodarme sin desentonar y quedarme quieto, muy quieto. Así hasta convertirme en papel sonriente.
FIDEL: Preso.
OCTAVIO: Si, pero en el momento más feliz.
CARRINGTON: ¿Y cuándo se canse?
OCTAVIO: Nadie se cansa de estar así.
CARRINGTON: Quién sabe.
OCTAVIO: ¿Sabe qué es lo que me impresiona? Ese momento previo: todos erguidos y tiesos como si después del fogonazo se empezara de nuevo, se volviera a nacer.
FIDEL: Las fotos son el último reducto que le queda a la religión. Capturar el instante, detener el tiempo. No es tan fácil de explicar. No es tarea humana, ¿no le parece?
CARRINGTON: Si las fotos nos miraran a nosotros. Qué les podríamos ofrecer: el vértigo de una vida sin color, los negativos de este intento fallido. Cuando terminamos de acomodarnos, se nos fue la luz y… ya no hay foto posible.
OCTAVIO: Para mí son un consuelo.
FIDEL: Una felicidad organizada. Así la llamaba un amigo.
OCTAVIO: Eso.
FIDEL: Apócrifa, simulada.
OCTAVIO: En cierta forma…
FIDEL: Bastarda, impura.
OCTAVIO: Bueno, está bien.
FIDEL: ¡Artificial!
OCTAVIO: Sí, ya entendí.
FIDEL: Eso era lo que quería decir.
CARRINGTON: Cuando nadie las mira, las fotos deben descomponerse y andar todos por el papel, aburridos y hartos de ser siempre los mismos con la misma expresión. Así hasta que aparece alguien, entonces se juntan y vuelven a posar.

 

 

sábado, 12 de marzo de 2016

¿Cuántas fotos sacaste?

En estos tiempos, es bastante común volver con algunos cientos o miles de fotos de las últimas vacaciones (o de la fiesta de cumpleaños, o del encuentro con amigos de anoche). Por suerte para nosotros (y por desgracia para Kodak), ya no tenemos que copiarlas en papel para compartirlas. Para eso tenemos los álbumes en internet como los que ofrecen Flickr, Picasa o Facebook. Pero que la nube nos ofrezca una capacidad virtualmente ilimitada, no significa que tengamos que subir absolutamente todas las fotos sin una selección previa (salvo, claro, si es para resguardo). Hay que pensar en quien luego va a mirarlas. Yo, al menos, me canso después de ver unas veinte o treinta fotos. Cuando Facebook me avisa que fulanito subió 1242 fotos me desanima tanto que no paso de las primeras tres o cuatro.

Entonces, si luego de hacer la selección, aún queda un grupo numeroso de fotos para mostrar, y querés que alguien como yo las vea, lo que podés hacer es tomarte el trabajo de elegir unas pocas decenas de fotos y crear otro álbum a modo de resumen, o separarlas en varios álbumes más chicos, o al menos poner al principio las cinco o seis fotos más significativas, porque el resto seguro que no las voy a mirar...

 

viernes, 5 de febrero de 2016

Vida submarina

Hace algunos años, en un viaje, visité una isla en el Caribe donde estuve nadando alrededor de peces de diversos colores: azules, amarillos, hasta algunos con manchas tipo leopardo. Esos recuerdos están sólo en mi memoria, ya que no tenía forma de registrarlos bajo el agua. Al regreso de ese viaje compré una cámara sumergible, esperando la oportunidad de sacarle provecho.

Ese momento llegó recientemente, en las costas de Brasil. Esta vez, el cardumen era de una sola especie, pero colorida: amarillo y negro a rayas, cual hinchas de Peñarol, nadaban cerquita de la orilla, entre las personas que los mirábamos maravillados. Esta vez sí llevaba la cámara sumergible.

Más tarde vi delfines, pero ya no tenía la cámara a mano, por lo que nuevamente serán imágenes que me guardaré en mi memoria...

 

sábado, 24 de octubre de 2015

Biografía

El jueves 5 de noviembre a las 19:30hs. vuelvo a exponer mis tripas. Esta vez con la muestra “Biografía“, en la Galería NFCA, Talcahuano 342 1° Piso Dto. 14, Buenos Aires, Argentina.

Allí los espero.

Foto: Nicolás Blaiotta

 

Soy una fiel sobreviviente.

Suelo vivir toda una vida, activa y práctica, al servicio de tus deseos.

Asisto tus búsquedas, tus anhelos, alegrías y desconsuelos.

Te acompaño cada día, sin preguntar por qué ni cómo.

Fiel a tus órdenes, sujeto y me aferro,

suelto y me sueltan,

y no lloriqueo.

Vivencio el apego y la pérdida.

Te instruyo y enseño.

Me embellecen y el arte fomento.

Cargo sensaciones,

sin filtros ni preocupaciones.

Vives a través mío,

y sin embargo nada pido.

solo ser,

un reflejo de tu ser.

Con la belleza de la síntesis que lo caracteriza y la intimidad de la iluminación en las obras, Ariel Till nos lleva a recorrer un camino unidireccional, a través de la vida y los actos que nos definen. La sutileza en el orden y su composición hablan del tránsito de la vida, tu vida, nuestra vida.

¿Cuántas veces nos hemos detenido a valorar la paciente labor de nuestras manos? Estas, quienes aprendieron a plasmar tus sensaciones en arte, la música, la pintura, la escritura… Estas, que parecen aprender por si solas; Éstas, que saben destruir para luego construir; Altruistas de nuestras demandas; sabias por naturaleza.

Estas, homenajeadas como un símbolo de la vida y sus estadios.

Ariel Till nos invita a identificarnos con quienes fuimos, quienes somos y quieres seremos. Quien escribe estas palabras, los invita a detenerse, respirar y observarse en cada obra, a recordar, añorar, a reír, y amar.

Nicolás Blaiotta

La muestra puede verse aquí.